- Es el héroe anónimo de las obras.
- Es el encargado de dirigir y ejecutar todo el proyecto cuidando que todo quede bien y bonito para que se luzcan los patrones.
- Debe saber como hacer un agujero para tapar otro.
- Debe dar soluciones a los errores del proyecto (el famoso Expediente Técnico).
- Siempre tiene un montón de planos atrasados y nunca le avisan de los cambios.
- Cuando hay un error a él le echan la culpa.
- Debe saber de dónde cobrar los saldos faltantes porque casi siempre los analistas de precios unitarios se quedan cortos en su presupuesto original.
- Debe terminar la obra casi sin dinero porque los anticipos ya están repartidos entre todos sus superiores.
- Como casi nunca hay liquidez no le pagan a los destajistas ni a subcontratistas y a él es a quién le quieren romper la madre.
- Debe tener un aspecto fiero para imponer respeto y apantallar a la gente.
- Nunca le deben faltar su casco, sus botas, un montón de lapiceros en el bosillo de su camisa, su calculadora y su wincha al cinto (las de 5 m apantallan mas).
- Debe tener vista de águila para que no se le pase ningún detalle.
- Debe tener un hígado resistente para los invites al chupe.
- Debe ser capaz de resistir las crudas en seco y trabajando.
- En fin es un superprofesionista, casi casi un genio, eso si muy mal remunerado.
Ahora hablando en serio y resumiendo podemos indicar que las funciones de un Ingeniero Residente son las de verificar que los trabajos se hagan en el tiempo y con el costo proyectado así como cuantificar los avances de obra de cada uno de los frentes de trabajo y/o destajistas; además debe solicitar los suministros de materiales oportunamente con base en una programación preestablecida y siempre apegándose lo más posible al Programa de Obra generalmente indicado en el Expediente Técnico.
